El juicio al nazi Adolf Eichmann en Israel

Adolf Eichmann esperando plácidamente en la celda el inicio de su juicio en Jerusalén. Esta fue una de las fotos de portada de La Vanguardia del 11 de abril 1961, día en que daba comienzo el proceso contra el que estaba considerado el arquitecto del Holocausto.

El nazi había llegado a Israel casi un año antes  después de una operación un tanto oscura: fue capturado por voluntarios  judíos en Argentina (país en el que vivía bajo una identidad falsa),  secuestrado durante nueve días, drogado y deportado saltándose todas las leyes.

Los captores le dieron a elegir: morir ejecutado o ser juzgado en  Israel. Días antes el jefe del gobierno israelita había anunciado la  detención de Eichmann pero sin especificar el lugar en el que se había  producido. Por todo ello y a petición de Argentina, los hebreos se  vieron obligados a emitir una nota detallando el suceso. Los argentinos se quejaron incluso a las Naciones Unidas.

 La localización del nazi fue en parte gracias a Simon Wiesenthal.

 Empieza el juicio

El proceso al que fue sometido Eichmann en Israel arrancaba con el nazi (muy envejecido) recluido en una cabina de cristal blindada  escuchando los 15 cargos por los que se le imputaba. La defensa de  Eichmann alegaba falta de competencia del tribunal y prejuicios. Cierto  es que el enjuiciado contaba con una desventaja: no podía contar con  testigos por motivos económicos y de seguridad.

 Eichmann se limitó a asegurar que él tan solo cumplía órdenes y se declaró inocente de todos los cargos.

 El nazi en estado puro

Apenas una semana después  de iniciarse el proceso, el fiscal general israelí pedía poder emitir  una grabación en la que el propio Eichmann describía momentos espeluznantes del exterminio de judíos. Pero él se reafirmaba en que se limitó a cumplir órdenes: “Mi cometido era sólo de técnico de transportes”, aseguró.

 La condena…

De nada le sirvió tirar balones  fuera. El 15 de diciembre de aquel 1961 Adolf Eichmann escuchaba  impasible el veredicto del tribunal: condena a muerte  por crímenes contra el pueblo judío, crímenes contra la humanidad y  crímenes de guerra. La defensa del condenado anunció inmediatamente su  intención de apelar la sentencia… pero había poco que hacer.

 …y el final

A finales de abril de 1962 Vera Eichmann, esposa del condenado, visitaba a su esposo en la cárcel y antes de tomar un avión con rumbo desconocido se despedía con un Auf wiedersehen. Un mes más tarde, el 31 de mayo, Adolf moría en la horca en Tel Aviv. Un periodista relató el dramático momento. Tres décadas después salían a la luz unos textos que Eichmann escribió mientras permanecía en la cárcel: eran las memorias del arquitecto del Holocausto.

-http://www.lavanguardia.es/hemeroteca/20110411/54138197309/medio-siglo-del-juicio-al-nazi-adolf-eichmann-en-israel.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+lavanguardia%2Finternacional+%28Seccion+LV.es+-+Internacional%29

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