Los espías olvidados del País Vasco / Manuel Calderón

Durante la República     –pero siempre al margen de la República–, el Gobierno vasco, y de manera operativa, el PNV, mantuvieron una red de espionaje, el Servicio Vasco de Información, cuya actividad se prolongó hasta  1953, cuando Eisenhower y Franco sellaron el pacto que convertía a la mayor democracia del mundo y a una dictadura autárquica en aliados. El servicio vasco colaboraba y vivía económicamente –incluido el lendakari José Antonio Aguirre– de la remuneración por los servicios prestados al FBI, primero, y a la CIA, después. La parte final de esa película de espías es conocida, sobre todo por la figura de Jesús Galíndez, colaborador de la CIA abandonado por sus compañeros en Nueva York y asesinado por agentes del dictador Trujillo.
Objetivos políticos
Sin embargo, los primeros años de esta red son más desconocidos, aunque arroja muchísima luz sobre los objetivos políticos del PNV. Fue creada por Aguirre en 1936, actuó durante la Guerra Civil española y en la primera posguerra, momento en que la suerte de Hitler cambia a favor de los Aliados. Un monumental y exhaustivo estudio (más de 500 páginas y cinco años de trabajo), firmado por Juan Carlos Jiménez de Aberasturi y Rafael Moreno y titulado «Al servicio del extranjero» (editado por Antonio Machado Libros), rastrea este periodo manejando por primera vez los archivos de París, Londres y Washington.

El objetivo de este servicio no fue otro que facilitar información a las potencias extranjeras, Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos, para establecer unas relaciones privilegiadas con la vista puesta en que pudieran apoyar o patrocinar la independencia del País Vasco.
Si durante la Guerra Civil española el servicio cumple misiones políticas y militares, sobre todo a partir de la caída de Bilbao, además de tejer relaciones diplomáticas con Francia, Gran Bretaña, Italia o el Vaticano para separar la suerte de Euskadi de la de la República española, con el estallido de la Segunda Guerra Mundial este servicio enfocó toda su actividad a buscar un «estado protector» que comprenda y defienda la causa del nacionalismo vasco.
De sus intenciones no estaba lejos la idea de convertir al País Vasco en un protectorado británico, una vieja aspiración del propio Sabino Arana. El primer secretario de la embajada británica en Madrid, Oswald Scott, redactó un informe desolador sobre la «balcanización incontenible de España», de ahí que viese con buenos ojos a un gobierno vasco dirigido por un partido conservador y católico como el PNV. «A cambio de la tutela británica el cónsul Ralph S. Steveson había negociado con los nacionalistas la cesión de un puerto y diversas concesiones mineras, además de ventajas comerciales», concluyen Aberasturi y Moreno a partir de informes de los servicios secretos de Franco.
Monarquía pirenaica
Los espías franquistas estaban convencidos de que Francia impulsaría un movimiento de independencia en Cataluña y en el País Vasco, una especie de «monarquía pirenaica». Aguirre, siguiendo a su consejero militar, el comandante francés Robert Monnier, que opinaba que Francia sólo participaría en la Guerra Civil para apoyar a los vascos, viajó a París para entrevistarse con el Estado Mayor francés y les propuso crear un «país barrera, con personalidad propia, entre Francia y España». Luis Arana Goiri, hermano del fundador del PNV, llegó a presentar en el Foreign Office un plan –con mapa incluido– «buscando la ayuda y protección de Gran Bretaña para conseguir la libertad de la nación vasca».
Pacto con nazis
Desde Bayona, base de la red de espionaje, incluso se desarrolló un plan para pactar con los nazis cuando todavía existían posibilidades de que Hitler ganara la guerra, plan que contó con la aprobación de la jerarquía del partido. El Servicio Vasco de Información no tenía otra función que tejer una red diplomática con las potencias con vistas a una futura independencia. Sostienen los autores  que hicieron valer dos elementos cara a los aliados: el catolicismo de los vascos y la emigración en Latinoamérica, donde actuaron en la Segunda Guerra Mundial.
Durante la Guerra Civil española, la red tuvo que enfrentarse en Francia al espionaje franquista que actuaba en connivencia con los fascistas de las «Croix de Feux», sobre todo a raíz de que Julián Troncoso, un personaje clave en aquellos años, fuese nombrado jefe de la Comandancia Militar del Bidasoa. Con él, el servicio dio un paso importante porque se llevaron a cabo acciones armadas y detectaron el sabotaje organizado por la gente de Troncoso contra el submarino republicano C-2 en el puerto de Brest. En el interior también hubo acciones, como la falsificación del sello que ponía «Auditoría de Guerra del Cuartel General del Generalísimo. Burgos», lo que permitió archivos expedientes de condenados a muerte.
La ocupación alemana de Francia obligó a la marcha, en 1941, de Aguirre a EE UU y el inicio de la colaboración con los servicios secretos británicos a través de William Samuel Stephenson, organizador por orden de Churchill del British Security Coordination (BSC). «Con asistencia del BSC, los vascos pudieron ser capaces de establecer o restablecer su propio sistema de información en el continente americano», dice un informe de los servicios de Su Majestad.

Propaganda
Aguirre actualizaba un viejo plan expuesto en Londres en 1939: poner a disposición del Foreign Office la red vasca de información y aprovechar las posibilidades propagandísticas de los seguidores de Aguirre en Latinoamérica. Este plan tomó cuerpo tras el ataque a Pearl Harbor para contrarrestar la influencia del Eje en América del Sur. Sin embargo, los británicos, según Aberasturi y Moreno, nunca creyeron en los planes independentistas del PNV. Simplemente fueron utilizados.  En 1997 el FBI desclasificó los papeles en los que se demostraba la firma de un acuerdo de su director, Edgar Hoover, con el lendakari José Antonio Aguirre para actuar en Latinoamérica. La segunda parte de «Al servicio del extranjero» se ocupará de la etapa en la que el Servicio Vasco de Información colaboró con las redes de espionaje norteamericanas.

20 de septiembre de 2009

-http://www.larazon.es/detalle_hemeroteca/noticias/LA_RAZON_95940/los-espias-olvidados-del-pais-vasco#.UtG2_dLuJGY

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