II Guerra Mundial: La invasión aliada de Italia

Territorio de la República Social Italiana, con capital en Saló

La rendición del Afrika Korps en Túnez, otorgó a los aliados el control de gran parte del Mediterráneo, convirtiendo a Italia en un nuevo objetivo. Allí la situación política era muy inestable. Tras las derrotas sufridas en África, Rusia y el hundimiento de sus buques, buena parte de los italianos deseaba romper su alianza con los alemanes y la conclusión de la guerra.

En julio de 1943 los estadounidenses desembarcaron en Sicilia. Ese mismo mes Mussolini fue detenido y destituido por orden del rey Víctor Manuel III, quien nombró como primer ministro al mariscal Badoglio. Éste inició conversaciones secretas con los aliados para facilitarles la conquista de la península. Italia firmó la rendición incondicional y se pasó al bando de sus antiguos enemigos. El 13 de octubre declaraba la guerra a Alemania.

Mussolini junto a las tropas alemanas que lo liberaron de su prisión en el Gran Sasso (Apeninos). Septiembre de 1943.

Hitler, alertado de la traición italiana, ordenó la invasión del país y el desarme del ejército italiano. La península quedó dividida en dos partes: una, al sur, en manos de los aliados; la otra, en poder de los alemanes, bajo la teórica soberanía de la República Social Italiana, con sede en Saló”. La presidía Benito Mussolini, rescatado de su cautiverio por paracaidistas alemanes en septiembre de 1943. Se trataba de un estado títere sometido a los intereses de los nazis, que fue perdiendo territorios a medida que las tropas aliadas avanzaban hacia el norte.

Los esfuerzos germanos por controlar la ofensiva aliada (Nápoles, Anzio, etc.) contaron con episodios de gran violencia, como la Batalla de Montecassino, localidad situada a 100 km de Roma, dentro de la línea defensiva Gustav. Allí los paracaidistas alemanes se hicieron fuertes en el monasterio del mismo nombre, causando serias bajas entre los atacantes, hasta su caída en mayo de 1944.

Soldados estadounidenses entrando en Bolonia. Primavera de 1945

El 4 de junio de 1944 los aliados llegaron a Roma, en tanto los alemanes emprendían la retirada. Simultáneamente, la guerrilla italiana integrada por los partisanos, hostigaba a los alemanes y a las tropas leales a Mussolini, llevando a cabo todo tipo de sabotajes y obligando a la Wehrmacht al uso de numerosos efectivos.

Mariscal Albert Kesselring, jefe de las tropas alemanas en Italia

El 28 de abril de 1945 las fuerzas alemanas que permanecían en Italia capitularon. Mussolini fue apresado por un grupo de partisanos en su intento de huida hacia Suiza. Fusilado sin juicio previo, su cadáver fue trasladado a Milán junto con el de su amante, Clara Petacci. Los cuerpos fueron ultrajados por la multitud.

La conquista de Italia asestó un duro golpe a Hitler. Los ejércitos aliados amenazaban directamente el sur del territorio alemán. En adelante, el territorio italiano serviría de base a las expediciones de bombardeo masivo con que los aliados castigaron las ciudades, las industrias y las líneas de comunicación germanas.

-http://www.claseshistoria.com/2guerramundial/contraofensiva-italia.html

 

 

 

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