La Revolución Azul / Carlos R. Ferrer R

José Tadeo Monagas

Terminada la Guerra Federal en 1863, Juan Crisóstomo Falcón asumió la Jefatura del gobierno, en tanto que Guzmán Blanco era nombrado vicepresidente. Pero las “revoluciones” no terminaban, porque durante los siguientes 40 años y más, la avidez de los rapaces caudillos continuaría agotando las riquezas y enlutando a Venezuela. Los partidos existentes identificaban sus divisas mediante colores; los conservadores el rojo y los liberales el amarillo; pero a finales de 1867 y comienzos de 1868, terminando el mediocre gobierno de JC Falcón, los revoltosos del momento adoptaron el color azul, para significar la unión de los mismos. Desde enero de 1868, el caos era total, especialmente en el centro y sur del país; Aragua, Miranda, Carabobo, Guárico, Cojedes y Apure, eran escenarios de fuertes combates entre azules y amarillos. Por fin, el general Manuel Bruzual, quien comandaba las fuerzas del gobierno, decide pactar con los generales Miguel Antonio Rojas y Rufo Rojas, quienes dirigían a las fuerzas revolucionarias, y el 5 de abril suscribieron en Guigüe, al sur del lago de Valencia, un convenio preliminar de paz, en el entendido de suspender las acciones, si Bruzual se encargaba de la presidencia, se entendieran los azules con él, para luego firmar el acuerdo definitivo.

Mientras tanto en oriente, los revolucionarios habían proclamado a José Tadeo Monagas jefe del movimiento. Este publicó en mayo del mismo año un manifiesto que decía: “¡Sólo la paz es legal, sólo la paz es legítima!”. Los revoltosos se multiplicaban con mucha rapidez en el oriente venezolano; sin embargo, Falcón, convencido que pronto cesarían los enfrentamientos, con la presencia de Bruzual como encargado de la Presidencia, abandonó Caracas y se retiró a Coro. Una débil tregua fue el resultado. Así fue porque los generales J. Escobar y L. Quintana desconocedores de la tregua, se enfrentaron con fuerzas del gobierno cerca de Caracas. Comisionados del general M A Rojas invitan al gobierno para una reunión conciliadora en Antemano, el 11 de mayo. Resultó que Rojas se unió al gobierno como “Jefe de los ejércitos de  occidente, centro y oriente y se le confió la pacificación de la nación.

Este convenio se llamó Tratado de Antimano. Pero J T Monagas desconoció la decisión y los militares de Rojas se unieron a aquel y el 12 de junio lo proclamaron jefe de la Revolución Azul. Y una nueva propuesta de paz es ofrecida por el gobierno, esta vez a Monagas. La reunión se hizo en Los Dos Caminos, cerca de Caracas, el 19 de junio con la presencia, como asesor del general Carlos Soublette, pero terminó en fracaso.
Los combates se reanudaron y el día 26, Monagas ocupa Caracas y nombra a Guillermo Tell Villegas, jefe del Ejecutivo, provisionalmente. Monagas, muy anciano, de 84 años, falleció el 18 de noviembre antes de ocupar la presidencia. Entonces su hijo, José Ruperto, se encargó del mando militar y el 20 de marzo de 1869, el Congreso de la República nombró a José Ruperto Monagas, primer designado y a Guillermo Tell Villegas, segundo designado.

En el segundo semestre de ese año, la anarquía se pone de manifiesto una vez más, con levantamientos militares en casi todo el territorio nacional en contra de José Gregorio Monagas y algunos de esos grupos respondían a un no menos famoso caudillo: Antonio Guzmán Blanco, quien sería el artífice de una nueva revolución: La Revolución de Abril

laprensademonagas.info

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